"Hoy me despido de la Seguridad Privada y me ha salido con un verso"

     Tanto que contarles de esta experiencia de aprendizaje, días de alegrías, días de sinsabores, días que no han de volver y cuando me detengo a ver casi no lo puedo creer, que ya han pasado casi siete años desde que me inicié en este mundo de la seguridad privada para aprender. Me salió el verso caracha y es que para compartirles estas anécdotas me he tenido que inspirar, porque contarles todo lo que he vivido en este tiempo, tal vez líneas me van a faltar.

     Hoy decido quedarme, agradecer y celebrar solo los buenos momentos que me pudieron pasar, porque mucha gente buena me encontré en mi andar y miren que muchas cosas me pudieron enseñar, que ahora me pongo a reflexionar que tal vez ni con todo el oro del mundo les pudiera pagar. Mi eterna gratitud a todos!!!

     Alveo y Ramírez me enseñaron a manejar por la ciudad y después de haberme echado unas cuantas perdidas y sin saber por donde andaba, fui aprendiendo poco a poco e incluso a manejar mientras cantaba. El lenguaje del Amor o la consentida del cuadrante como también la llaman era lo que siempre escuchaba, porque en los días de presión era lo que más me relajaba, 102.5 fm es el dial donde ponían la música que me gustaba.

     Toque a toque como lo aprendí en la esgrima fui sirviendo a todo el que conocía, con pasión y mucha entrega porque pienso así lo aprendí en mi tierra, desde Colón hasta Chiriquí, pasando por Chitré y Tonosí, donde también muchísima gente buena conocí y a quienes hoy me llevo en lo más profundo de mi ser como lo más valioso para mí.

     El hablar y el charlar es algo que siempre me ha gustado, porque creo que en mis genes lo he cargado como algo heredado y será por eso que me doy cuenta que a tanta gente he impactado, así que solo quiero pedirles a quienes tuve el honor de capacitarlos y acompañarlos, solo tomen lo bueno que pudieron haber mirado y escuchado, así como también espero que lo malo ya lo hayan desechado.

     Nombrar a tantas personas que en este largo camino me tendieron su mano y aun me siguen ayudando, me quedaría corto en todos los que estoy pensando, mi eterna gratitud por su sincero apoyo para ellos, por aquí estaré siempre a sus ordenes para continuarles sirviendo.

     Me voy pero no muy lejos, a emprender un nuevo camino el cual comienzo a transitar tal vez con un poco de miedo, es normal y así nos toca cuando recorremos un proceso, pero de algo si estoy seguro y eso será lo primero, es que lo enfrentaré como desde hace muchos años me enseñó mi caballo de acero.

Gracias por todo seguridad privada, hoy con estos versos se despide este llanero!!!   

 


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